jueves, 4 de marzo de 2010

Género, discriminación y los retos
de la igualdad en el trabajo
Sin Género de Dudas

Cuanto más se evidencia el hecho de que la discriminación perpetúa la pobreza, impide el desarrollo, la productividad y la competitividad, y además provoca inestabilidad política, más difícil resulta tolerar su existencia.

Las mujeres constituyen claramente el grupo más numeroso objeto de discriminación. Si bien cada vez más mujeres tienen acceso al mercado de trabajo, aún queda mucho por hacer. Además del “techo de cristal,” las “diferencias salariales” entre hombres y mujeres siguen siendo significativas en la mayoría de los países. Asimismo, es más usual encontrar mujeres en los empleos peor pagados y con menores condiciones de seguridad. Además la tasa de desempleo ha sido casi siempre superior para las mujeres.

La discriminación puede producirse en cada etapa del empleo, desde la selección y contratación hasta la formación y la remuneración, y abarca la segregación profesional y el momento de la terminación de la relación de trabajo. Los hombres y las mujeres tienen una tendencia a trabajar en sectores diferentes de la economía y ocupan distintos puestos dentro del mismo grupo profesional. Existe una tendencia a que las mujeres sean empleadas en una serie más reducida de ocupaciones que los hombres y es más probable que trabajen a tiempo parcial o mediante contratos de corta duración. Deben también afrontar un mayor número de obstáculos para la promoción y el desarrollo de su carrera. La conclusión es aplastante: las desigualdades continúan existiendo en términos de salario, jerarquía y promoción.




http://www.peripecias.com/ciudadania/271TrabajoGeneroDiscriminacion.html
Araceli Rangel Andrade

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