El mundo musulmán y los islamistas, de lo religioso a lo geopolítico

lunes, 13 de diciembre de 2010

Se dice que a pesar de estar fundamentado en concepciones teocéntricas, el islamismo ha ido adecuándose a la modernización sin perder la identidad y autenticidad que caracteriza a la religión, que por más de un siglo se encontró obstaculizada por la alineación política y cultural, consecuencias de la colonización. El mundo musulmán, con su rechazo a la modernidad, cada vez más, coloca como un acto favorable el regreso al islam, y así, recuperar su lacerada subjetividad, lo que significa que se regresaría a lo religioso.
En realidad el islamismo no prueba la ausencia de las secuelas o el rechazo de la modernidad, cómo tampoco demuestra un retorno a la autenticidad, y, la identidad, en lugar de constituir una autenticidad o de fundirse en un patrimonio cultural inmutable, es una categoría sociohistórica que se determina en relación al otro, cambiando el contenido y las referencias en función del cambio o de la multiplicación de las líneas de enfrentamiento.
El retorno al islamismo se puede sospechar un deseo de autenticidad y cierta nostalgia del pasado, pero no es esto lo importante. El vector real de la vida cultural en las sociedades musulmanas, como en todas las sociedades, es la aspiración a la modernidad como lo único susceptible de fundar una acción política eficaz. La verdadera identidad que buscan tanto los partidarios del islamismo como los de otras corrientes ideológicas es la Contemporaneidad: la validación de sus esfuerzos en una temporalidad que se impone, independientemente de cualquier acto de subjetividad.

Problema que se nos plantea no es explicar, a la manera de los reformadores de finales del siglo XIX, por qué el pensamiento musulmán no se ha renovado, sino saber por qué una gran parte de la opinión musulmana tiende a rechazar, un siglo más tarde, los espectaculares logros que los musulmanes han conseguido, por sí mismos, en este último siglo. ¿Se trata del retorno del espectro islámico y del resurgimiento de un tradicionalismo religioso jamás vencido, o se trata de la reacción ideológica a un fracaso histórico, explicable políticamente? la cuestión concierne menos al Corán o a la estructura dogmática del Islam, que a las sociedades musulmanas y a las condiciones de su evolución en el siglo XX; el problema que se plantea no es el del pensamiento religioso, que se ha encontrado, es el del modernismo o del pensamiento moderno que rige el destino de estas sociedades desde hace dos siglos.
Sin hablar de la vida espiritual y religiosa en sentido estricto, la religión dominaba a las sociedades musulmanas, del Islam dependía la constitución de los elementos necesarios a la organización social; cuadros institucionales, conceptos y valores. Tanto la educación como la formación científica, tanto el funcionamiento del sistema judicial como la legitimación del poder y de la política, tanto la organización de las redes de intercambios comerciales como las comunicaciones culturales entre sociedades muy alejadas, tanto la formalización de relaciones intercomunitarias como las relaciones con el exterior, formaban parte de sus prerrogativas.
Con un reformismo islámico se constituyó la primera versión de la fecundación del patrimonio juridicoteológico musulmán, esto por el racionalismo moderno. Frente a una visión fatalista, nacida de la unión de un formalismo jurídico estéril y de un misticismo confusionista, que domina la anterior fase del pensamiento musulmán, la ideología modernista afirma la primacía de la razón y de la interpretación tradicional de los textos sagrados. Yendo más allá de las escuelas jurídicas y místicas dominantes, el reformismo islámico anuncia el retorno a las fuentes de la fe, el Corán y el Hadiz, y rehabilita el concepto de iytihad o esfuerzo de interpretación personal y racional.
Es por ello que se propició un cambio notable en la identidad, la actitud de ideólogos; nacionalistas, socialistas o teocéntricos, y dicen los negadores de la identidad, que, todas las culturas están hechas de múltiples fuentes y "genealogías fundadoras", todas son compuestas. La pretensión de unidad que supone la noción de identidad disimula la voluntad de negar la diversidad e imponer la homogeneidad. Se inscribe directamente en el proceso de dominación de una comunidad sobre otra.
Respecto a esto, yo considero que la identidad es de índole histórica y cambiante, ya que en ella convergen multiples factores; presentes y pasados, modificándose a la lar que los elementos que la conforman. Dicha identidad se forja dentro de grupos y condiciones determinados social e históricamente, definiéndose en relación al entorno en que se desenvuelve, mediante el sentido común, abriendo paso a un camino de diversidad.
Y es difícil hablar de la diversidad, pues implica el suponer la multiplicidad de las cosas, incluyendo las identidades; crear una noción de diversidad, es mover las bases de la identificación, es decir, la modificación de los criterios que se ha ido formando conforme a las experiencias. Pero también, es inaceptable la negación de la diversidad de etnias, que constituyen una comunidad y a su vez, integran una identidad social, cultural, económica y política; más no es una cuestión hereditaria de etnia a etnia, con la intención de conservarse intacta desde su creación.
Es entonces cuando se concibe al islamismo como la sustitución de una identidad política, mediante la manutención una estrecha relación con el modernismo, pero del que se habla hasta, poco antes de la revolución islámica de 1979 en Irán, causando la rápida desaparición de iluciones de transformación democrática pluralista; debido al fracaso de la alianza se los laico y los religiosos reformistas que abolieron la monarquía.
Por lo que concluyo en que la hipótesis de que el mundo musulmán se ha estancado debido al retorno del islam como una religión, es falsa, pues a pesar del rechazo, o la aceptación hacia el modernismo, el islam como religión siempre ha estado presente en el mundo musulmán, sufriendo sólo modificaciones propiciadas por las necesidades y/o demandas surgieron y seguirán surgiendo a los islamistas, que profesan una apabullante fe, manifiesta desde el nacimiento hasta el día de la muerte, gracias a la oración, pues es una tradición el susurrar frases del Corán al oído de recién nacidos y moribundos.
Es tan ciega la fe que ha provocado que los fieles, dejen de serlo, y se vuelvan fanáticos, que en el mundo ahora se conocen como terroristas.



Bibliografía
http://www.portalplanetasedna.com.ar/musulmana.htm. (s.f.). http://www.portalplanetasedna.com.ar. Recuperado el 13 de 12 de 2010, de http://www.portalplanetasedna.com.ar/musulmana.htm

Alicia Ibarra Enríquez

Brasil, más grande que nunca

Brasil en su gran panorama cultural y en puertas de los dos eventos deportivos, más grandes del mundo, se perfila como una gran potencia desde el acelerado crecimiento de su economía y el uso del 3 “P” Políticas de Estado, Perseverancia y Paciencia, para el desarrollo fructífero de este gran país, como asegura el periódico la nación de Argentina. Las tres "P" guiaron los pasos de dirigentes políticos tan opuestos como Fernando Enrique Cardoso y Lula da Silva, en un camino que terminó llevando a Brasil a jugar en primera.
Comparándose con otros países similares que siguen esos mismos paras y les a funcionado desde el primer día que empezaron a regir su política por esto camino por tanto se creó una sigla creada por un economista de Goldman Sachs que identifica a los países emergentes atractivos para recibir inversiones arranca con la "B" de Brasil. Los integrantes del selecto BRIC (Brasil, Rusia, India y China) tienen ciertas características en común: una enorme población (los dos primeros superan los cien millones, China e India, los mil millones), un gran territorio, recursos naturales, y cifras de crecimiento de su economía y de participación en el comercio mundial elevadas. Los cuales se distinguen por el su gran crecimiento y sus fuertes apuestas
Después del cambio de presidencia una mujer hace más fuerte y creíble a un país lo cual rompe con cualquier pensamiento en contra del liderazgo de una mujer en un país emergente con gran posición en el mundo el reto para Dilma Rousseff es crecer o por lo menos mantener lo que hasta hoy lleva caminado, por ejemplo:
• Es la décima economía mundial.
• Tienen más de 200 millones de cabezas de ganado,
• Hoy, el 40% del mercado de las carnes en el mundo es manejado por empresas brasileras.
• Es la octava bolsa mundial por volumen, que en los últimos 5 años creció el 1600 % y que en el primer semestre de 2007 alcanzó el 10% de las emisiones de acciones a nivel global.
• Sus exportaciones ascienden a 137.000 millones de dólares, más del doble que hace cuatro años.
• En la década del 40, todo el PBI de América latina sumado, incluido el de Brasil, era igual al de la Argentina; hoy el de Brasil es cuatro veces más grande que el nuestro.
• Podría lograr en 2008 el "investment grade", la calificación de las principales evaluadoras de riesgo del mundo y que establece que no hay obstáculo alguno para las inversiones.
• Podría también sumarse como socio en la Organización de Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE), que reúne a los 30 países más avanzados.

Al haberse convertido en al gran potencia de América del sur ha tenido a su haber en rubros cuantitativos, como que es el país de América latina que recibió más inversión extranjera directa el año pasado. Sus reservas crecen, bate récords en exportaciones, baja el riesgo país. La estabilidad de las políticas públicas, será la sede del mundial de fútbol en 2014 y, por si les faltaba algo, acaban de descubrir una mega reserva de oro negro que podría posicionarlo como potencia petrolera. Pero esto no es el paraíso tiene aún hondas desigualdades y signos de pregunta sin respuestas. Sin embargo, todo indica que Brasil no hace más que avanzar en la carrera por lograr el reconocimiento como jugador mundial para lograr estar rigiendo la vida política y económica.
La habilidad de Brasil reside en haberse aprovechado del vacío dejado por las grandes potencias en Latinoamérica, en especial por Estados Unidos. Y, sobre todo, del rancio sabor a neocolonialismo dejado pro las inversiones del primer mundo y por el reguero de desigualdades creadas. Brasil se aprovecho de los rezagos y estancamientos de toda América y avanzando frente a Estados Unidos.
Europa perdió el son del giro político que Latinoamérica dio hacia la izquierda en la última década. Supo unir el hundido Mercosur.
Dificultades
Aunque Brasil ha tenido ciertas dificultades en acercarse a su sueño (sillón permanente en el Consejo de Seguridad de la ONU) y no ha podido conducir las negociaciones de Doha, la nueva potencia ha confirmado su potencial en América Latina.
Brasil firmó acuerdos con países latinoamericanos, como el de Nicaragua para la producción de etanol, la exploración de petróleo conjuntamente con Bolivia y producción de combustible con Venezuela. La refinería binacional que Lula y Chávez se sacaron de la chistera (en el estado de Recife) es prueba de ello.
Además, destacan los proyectos de la autovía Brasil-Perú (que conectará Brasil, Bolivia y Chile) y corredor Manaos-Manta (Ecuador) que ampliará la integración comercial entre los países que integran la región.
Por esto y más, Brasil pone el ejemplo y se une a los países que selectivamente han aprovechado los retos de sus políticas y problemas internos superándolos y manteniéndolos al nivel de sus continentes, hasta llegar al grado de competir con las naciones llamas grandes potencias como Estados Unidos y algunos países de la Unión Europea.
Esto se vuelve una gran oportunidad para seguir un modelo ya probado aunque será difícil tener un levantamiento tan beneficioso como Brasil, si pone como ejemplo para dejar atrás guerras mal planteadas contra un problema que se le tiene que buscar otra solución antes de convertirse en estado fallido y caer más delo que estas catalogados, rescatar eso cultural, ambiental y pícaro que tiene México buscando soluciones viables, para dejar de ser un país conformista y atenido y pasar a ser un país emergente con ganas de no estar estacados y sobresalir en aspectos marginales.
Esto se da poco a poco, pero se espera que nuestras autoridades por las que confiamos no dejen caer este país rico e innovador culturalmente.

Bibliografía
• http://www.americaeconomia.com/politica-sociedad/politica/brasil-como-gran-potencia
• http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=963127
• http://brasilenespanol.wordpress.com/2010/10/30/brasil-la-nueva-gran-potencia/

Por: Rubén Jiménez